loader image

Hola, me llamo María y trabajo como psicóloga, encantada de conocerte (sinceramente, no creo que nadie vaya a leer esto nunca, pero eh, si estás leyendo esto, muchas gracias por tu atención y tu tiempo :).

Hace ya 4 años que soy psicóloga independiente o psicóloga autónoma. En mi trabajo anterior tenía que actualizar mensualmente el blog de la clínica en la que estaba contratada y, cuando decidí volar sola (ósea, dejar de ser explotada para enriquecer a otros) y llegó el momento de crear mi propia web, pensé que podría seguir con esa rutina de escribir en un blog, pero (para sorpresa de nadie) eso no ocurrió. Entre que creo que cada vez leemos menos este tipo de contenido y que ya hay personas mucho más inteligentes que yo y con mejores habilidades comunicativas que han escrito sobre todos los temas posibles, ¿de qué voy a escribir yo?

Así que el blog se quedó en blanco durante cuatro años, olvidado. En este tiempo he pasado varias temporadas de intentar subir contenido a Instagram porque «es lo que se supone que tienes que hacer cuando tienes un negocio», pero (para sorpresa de nadie, again) soy malísima con el tipo de vídeos que «funcionan» en las redes sociales. Total, blog olvidado e Instagram suspenso. Hasta que un día me apeteció volver a escribir, me apeteció poder compartir en algún sitio de manera escrita las reflexiones o la realidad que hay detrás de mi trabajo. Esto se junta con que en mi vida personal me estoy intentando distanciar de las redes sociales y cambiar mi relación con la tecnología, y escribir en mi portátil para subirlo a mi blog me parece una forma de compartir lo que me apetezca que encaja mejor conmigo. Nada de grabarse ni hacer bailes, pero tampoco verás por aquí cosas técnicas o farragosas.

¿Qué si verás? Lo que hay detrás de ser una psicóloga independiente en este momento, una psicóloga que no quiere que nadie la explote y que tampoco va a ganar dinero a costa del trabajo de otra persona. Una psicóloga que se esfuerza por acompañar a las personas a las que atiende de la forma más humana, amable y cuidadosa posible, y que a la vez sufre por pagar el alquiler de su despacho, el alquiler de su piso (qué difícil encontrar piso de alquiler viviendo con un perro, btw), su cuota de autónomos y sus impuestos (hay que pagar impuestos, que no nos quiten los servicios públicos). Las reflexiones generales que surgen continuamente en las sesiones, y un poco la información que me habría gustado a mi leer hace 10 años cuando acabé la carrera y empezó mi vida laboral como psicóloga.

Volviendo a la forma de antes de compartir, teclear en una pantalla grande y subir a internet.

Continuará.

(Foto de la María de 2022 estrenando su despacho de psicóloga independiente, decorado poco a poco).

Escuchando mientras termino de escribir: Take me away de Christina Vidal Mitchel.